jueves, 2 de abril de 2009

No me puedo creer

Hace unos pocos días cometí uno de los errores más estupidos de mi vida. Estaba volviendome loca para conseguir fuentes para hacer una nota que me mandaron a hacer sobre espectáculos. Quise hacerle una entrevista a Pepe Cibrian para que me dijera dos palabras, algo para poner como textual, sobre los musicales infantiles. No me contestó, como era de suponer, en realidad no lo culpo, pero me jodió. Ahora sé lo difícil que es este trabajo en el que me quiero meter. La gente te ignora, te humilla, o te hace volver a creer con sólo su buena onda que podés ser buena en el periodismo y que no estás tan equivocada. Es difícil.
Mi mayor error fue haber borrado mi última nota, el título era: "Los famosos están cada vez más fachos". Temí a que Cibrian no me diera la nota por hablar "mal" de sus colegas. Fue un pensamiento estúpido, lo sé.
Me di cuenta mientras viajaba en el 36, camino a la facultad. "Me autocensuré", pensé y el miedo me invadió. Por Dios espero que no pase en los próximos años. Quiero que llegue el día en que revea lo que escribí y no arrepentirme, salvo por errores gramaticales o por las ideas ridículas que se me ocurren sólo para divertirme. No me quiero autocensurar. Es terrible, es un mal de casi todo el periodismo (no quiero arriesgarme a generalizar). Creo que al adentrarme más en mi carrera estoy descubriendo poco a poco las trampas en donde puedo caer. Es un tema que me preocupa. Prometo no borrar más nada.


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